jueves, 19 de noviembre de 2015

botellita la botella

Ella tomó de mi botella, sin mirarme, sin pedirme. Sólo la sacó, tomó, la dejó y volvió a su asiento. Luego leyó su cuento, sexual, erótico. Estaba roja y pensé en ella tomando de mi botella. La idea me gustó, quise escribir sobre su cuerpo, sobre su erotismo transformado en sexo, escribirla, escribirnos. Y ahí estaba, roja, fingiendo indiferencia ante la incomodidad que le siguió a su historia.

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