Perdóname útero por ser tan mal agradecida.
Por ser tan bipolar. Por odiarte, aún después de rogar porque te manifiestes.
Perdóname útero por hablar tan mal de ti.
Por no ser capaz de admitir que nunca me has dolido con furia.
Perdóname útero por siempre estar quejándome.
Por culparte de cosas en las que no tienes nada que ver.
Perdóname útero por esas y tantas cosas.
Por no haber valorado antes lo piola que pasabas.
Ahora, por favor, útero, deja de doler tanto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario