Cuando fuimos a comprar pasajes me quedé mirando la cordillera y sentí frío. Pensé en estar allá, lejos, y quise abrigarme a pesar de estar acá, cerca, donde hacía calor.
Desde ese momento he pensado en el frío y he sentido frío, harto. No tiene sentido, pero bueno... No hay muchas cosas que lo tengan. Llegué directo a abrigarme, miré el tiempo después de las noticias y me preocupé de hacer la cama con el plumón hasta bien arriba para taparme hasta la nariz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario